No siempre tenemos la suerte de contar con un salón luminoso en nuestro apartamento, a veces porque las fuentes de luz natural no son muy amplias y otras porque la iluminación elegida podría no ser adecuada para el ambiente. Pero no desesperemos: para cada problema hay una solución. En este artículo vemos algunos consejos útiles para iluminar nuestro salón, ya se trate de una pequeña zona living o de un gran salón.
¿Salón poco luminoso? Ilumínalo en 5 pasos
Si vives en la ciudad, probablemente percibas este problema más que quien vive en el campo porque, como se sabe, estar rodeados de edificios no deja mucho margen para que la luz del día ilumine tu apartamento. Precisamente por este motivo, hay pequeños trucos que podemos poner en práctica de inmediato para hacer nuestro salón más luminoso. También en la ciudad.

Salón luminoso con sofá Andromeda - divani.store
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Ventanas grandes y cortinas ligeras
No hay duda: tener ventanas grandes en el salón es sin duda una de las mejores soluciones para dejar entrar toda la luz natural posible, lo que permitirá iluminar la estancia. Obviamente, el consejo es no filtrar demasiado y, por tanto, priorizar cortinas claras y finas frente a cortinas oscuras y gruesas.
También las cortinas de cristal son una excelente solución: recordemos también en este caso optar por cortinas ligeras y quizá con estampados que permitan, en algunos tramos, dejar pasar más luz gracias a una menor densidad del material.
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Suelo, paredes y cuadros: los colores claros te ayudan
El suelo no es en absoluto un elemento que deba subestimarse al amueblar un apartamento, sobre todo si se trata de un salón que recibe poca luz natural. Es fácil imaginar que un suelo claro, como un parquet de abeto o arce, reflejará más luz que un suelo de baldosa oscura o de caoba. Por este motivo, el primer consejo es preferir este tipo de suelos para percibir el ambiente más iluminado. Por otro lado, no podemos dejar de considerar las paredes: también en este caso el color de la pintura es determinante para la luminosidad del entorno.
Paredes blancas, beige o amarillentas son muy recomendables si nuestra decoración es cálida y queremos conservar la mayor cantidad de luz posible dentro de la habitación.
Los cuadros también desempeñan un papel fundamental: marcos blancos, colores suaves y pastel aportarán a vuestro living una atmósfera relajante y serena. También las láminas o fotografías de los cuadros no deberían ser demasiado oscuras, sobre todo si son de gran tamaño.

Sofás lineales para amueblar el salón – divani.store
En este artículo hemos hablado de cuadros y estantes sobre el sofá.
Intentando aplicar estos pequeños ajustes a nivel cromático, nuestro salón será realmente una estancia luminosa.
También hay situaciones en las que se aman los colores oscuros y, en cambio, los tonos pastel no se aprecian en absoluto: ¿qué hacer en este caso para conseguir igualmente un salón luminoso? Jugar con los materiales, con las lámparas y con los reflejos.
Como vemos en la fotografía siguiente, estamos precisamente en esta situación: una pared oscura que ensombrece un poco la estancia, pero al mismo tiempo una ventana lateral que permite que la luz natural entre y se refleje en el color brillante del sillón.

Sillón Cloe - divani.store
Como en todo, es cuestión de equilibrio.
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Mobiliario y sofá
Pasemos ahora al mobiliario del salón y a la elección del sofá cómodo pero con un estilo único. Pensaréis: ¿qué tiene que ver la elección del sofá con la luz de la estancia? Pues el mobiliario desempeña un papel fundamental, sobre todo si ya tenemos un salón amueblado, del que podemos modificar muy poco (pensemos en el caso de que estuviéramos de alquiler). Sin duda, en este último caso podríamos ocuparnos de elegir cortinas, espejos y quizá lámparas y lámparas de techo. Pero la elección del sofá podría cambiar totalmente las reglas del juego.
Dando por hecho que vivimos en un ambiente con muebles oscuros, quizá de estilo rústico, para “aclarar el ambiente” y hacer que todo sea más luminoso podríamos optar por un sofá beige o incluso blanco. Sí, el sofá blanco tiene muchos inconvenientes, el primero de todos su mantenimiento, pero asegura una luminosidad increíble y podría equilibrar el desequilibrio creado por el mobiliario. También el amarillo claro es un gran aliado a la hora de elegir el sofá, ya que haría el ambiente más cálido y confortable.

Sofá amarillo para iluminar la estancia – divani.store
Pero sigamos: proponemos otra solución en términos de sofás: el sofá en colores pastel con patas de madera.
Sofá claro y luminoso Danish – divani.store
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Espejos: un poderoso aliado
A veces, incluso siguiendo todos los consejos que hemos enumerado arriba, no conseguimos que entre aún suficiente luz en la habitación. Por este motivo hemos decidido daros una última sugerencia: para multiplicar la luminosidad natural que entra por las ventanas de la estancia, podemos colocar espejos justo enfrente de ellas. Una posición realmente estratégica que nos permitirá replicar la luz del día en todo el espacio del salón, garantizando un ambiente iluminado sin luz artificial (al menos durante los días soleados).
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Lámparas de techo o lámparas
Vale, hemos compartido consejos de interiorismo a lo largo de este artículo, pero aún no hemos terminado: dejadnos espacio para un último truco.
Sabemos bien que es fácil aprovechar la luz natural durante los largos días soleados de verano, pero ¿qué pasa cuando las cosas cambian? Pues obviamente, en ese caso será necesario apostar por la luz artificial, pero también aquí nada debería dejarse al azar. Un salón amplio necesita una fuente luminosa que consiga iluminar cada parte, por lo que a menudo una única lámpara de techo no es suficiente.
Así que, según el tamaño de la estancia, recomendamos añadir una segunda lámpara de techo, una o más lámparas en las esquinas o, por qué no, focos en los muebles tipo alacena que hipotéticamente podrían contener vasos a la vista. Sí, porque también estos elementos de vidrio, un poco como los espejos, consiguen amplificar la percepción de la luz.
En cuanto a las bombillas, sin duda la luz blanca tiene un poder de iluminación mayor que la luz amarilla, pero es menos sugerente. ¡Así que vosotros elegís!



































